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El papel de la mujer en la actualidad

El papel de la mujer en la actualidad

Aprovechando el marco de la celebración del “Día de la mujer”, me gustaría hacer una breve reflexión acerca de este acontecimiento…. ¿Sabemos de dónde viene?, ¿Cuál su propósito?, ¿Qué es lo que celebramos a ciencia cierta?, ¿Qué se ha logrado?

Bueno comencemos diciendo que lo que tenemos ahora, dista un poco del origen de este movimiento; podríamos considerar una serie de eventos no tan desafortunados como el motor de transformación….tenemos por ejemplo el “movimiento de las sufragistas”, que nació en Inglaterra, hace más de un siglo y que se extendió a Estados Unidos rápidamente; ¿en qué consistía ese movimiento? Bueno las mujeres luchaban por tener derecho al voto y más aún, por poder participar en la política (recordemos que la política, desde su origen está orientada en gestionar y trabajar para el bien común), por lo tanto estas mujeres luchaban por tener la oportunidad de hacer algo notable por su sociedad.

Podemos mencionar también el papel de la mujer en ambas Guerras Mundiales; los hombres se encontraban ocupados luchando por su país entonces…¿quién sería el proveedor de la casa?, ¿Quién sostendría los hogares económicamente hablando?, bueno pues el rol de la mujer, que hasta esos momentos tenía asignado se transformó, asumiendo parte del rol que jugaban los hombres, al integrarse al sector laboral y claro, la mayor de las veces, cumpliendo el doble rol que la situación exigía en esos momentos. Sobra decir que las condiciones laborales, eran inadecuadas e injustas; en general lo eran…ahora tratándose de las mujeres, lo era aún más.

Tal vez, en ese momento lo relevante era que ya estaban insertas en el sector laboral, claro muchas veces no bien visto, ni por su propia familia; se estaban rompiendo esquemas, pero para ellas, representaba la conquista de un logro importante. Después de esto…¿qué seguía?, obviamente luchar por mejores condiciones, por tener un lugar digno para trabajar, porque sus opiniones fueran tomadas en cuenta, por lograr que se reconocieran sus talentos y lograr ascensos gracias a esto, por ser vistas como alguien capaz de transformar su entorno también.

Aquí es importante mencionar, quizá la parte medular de todo esto, la historia comienza como una lucha por participar activamente en la vida productiva; sin embargo, esto llevó a una transformación de mentalidad, un empoderamiento de la mujer, es decir, vio con claridad, que era capaz de hacer muchas cosas, cosas que en algún momento, le estuvieron negadas; su autoestima se fortaleció y luchó por rescatar esa dignidad que mucho tiempo estuvo subyugada. ¿Sus principales objetivos? Una mejor educación, oportunidades laborales, buenas condiciones de trabajo, el derecho a votar y a ser votada, y junto a estos, algunos relacionados en otros planos….como la igualdad de género en la dinámica y organización familiar e incluso, un mayor control sobre su sexualidad.

 

Como podemos ver, todo un cambio de paradigma….pero como dijimos al principio, realmente en la actualidad, ¿cómo estamos?; cada vez hay mayor número de mujeres en los diversos sectores productivos de la sociedad (algunos más que en otros, pues todavía hay sectores en donde es muy marcada la preferencia hacia los hombres para ejercer ciertas actividades); en varios países ocupan cargos públicos  o por lo menos contienden para hacerlo; tienen acceso a diferentes niveles de estudio; su única responsabilidad ya no es el hogar; ni su vida se resume en ser mamá. Los cambios, las transformaciones sin duda han sido buenos; sin embargo, con el paso del tiempo, creo que nos hemos ido acercando a una delgada línea que está por romperse.

Se luchó contra el machismo, pero… ¿caímos en lo mismo?; mi muy particular punto de vista, era que no, que se trataba de una lucha porque los derechos de la mujer, fueran respetados; sin embargo, creo que en algunos momentos y en algunos sectores, si ha sido así…al grado de considerarnos superiores a los hombres…y el punto no es, quién es mejor o no, finalmente somos personas, todos tenemos capacidades, talentos y también áreas de oportunidad. Biológicamente, hay diferencias, no solo físicas, sino también en cuestiones de algunas habilidades… a las mujeres pueden dificultársele más cuestiones como la espacialidad, por ejemplo (lo cual no debe ser motivo de burla o malos chistes), y a ellos,  enfocar su atención en más de un estímulo a la vez;  las habilidades pueden irse desarrollando con la práctica, sí, pero si hay personas que son mejores para unas cosas que para otras, independientemente del género y eso debe reconocerse.

¿Cuál es el punto aquí?, actualmente es importante hablar…y no solo hablar, practicar la complementariedad;  no se trata de una lucha de poder, sino de sumar esfuerzos para el bien común como se pretendía desde un principio…en la familia, en la escuela, en el trabajo, en la sociedad. No podemos perdernos en el afán de ser tomadas en cuenta e irnos al extremo de inutilizar al hombre o creer que todas sus actitudes están encaminadas a hacernos menos; es común ver ahora, que algunas mujeres se encargan de proveer a la familia en cuestiones económicas y el rol tradicional nos decía que el hombre debía encargarse de eso; bien, si atendemos a la complementariedad, ambos deben aportar al hogar y ambos deben responsabilizarse de su funcionamiento….no es “ayudarnos”, pues todos los que viven en una casa deben cooperar para su correcto funcionamiento en todos los aspectos.

En el ámbito laboral, conformar equipos efectivos de trabajo, aprovechar los talentos de cada uno, independientemente del género e independientemente de la posición jerárquica. En el aspecto relacional, no permitir que se acaben los gestos de caballerosidad….no porque me abra la puerta del coche o me saque la silla, me cree una inútil; son cosas que se deben rescatar, que es evidente que se han ido perdiendo….pero ¿qué tanto hemos provocado nosotras?

 

Sé que hay mucho por hacer, y sé también, que a pesar de hablar de “empoderamiento” y “complementariedad”, podemos seguir siendo objeto de discriminación en diversas formas…bromas, chistes, burlas, “piropos” y miradas malsanas, sueldos injustos, amenazas; por esto debemos seguir luchando, pero desde una misma trinchera, sin perder de vista que nuestra femineidad no está peleada con la garra, con la valentía, con la fuerza; es importante seguir abriendo camino, hablar y que nos escuchen, pedir respeto y que se nos respete…pero siempre recordando que todos tenemos dignidad como personas y que las diferencias nos hacen fuertes, que tanto hombres como mujeres somos importantes y que juntos podríamos hacer de este mundo…de este nuestro hogar, un lugar mejor.

 

Psic. Rebeca Huesca Sánchez

Rebeca Huesca Sánchez, egresada con honores de la Licenciatura en Psicología por la Universidad Cristóbal Colón, Máster en Terapias Psicosociales por la Universidad Mexicana. Catedrática en distintas universidades, en las carreras de Psicopedagogía, Derecho, Administración y Administración de Empresas Turísticas.
Colaboradora en el área de Recursos Humanos en el Grupo HPH, Constructora Gutiérrez de Velasco y Agencia Aduanal MOZ; realizando actividades como Diagnóstico de Necesidades de Capacitación, Evaluación del desempeño, Análisis de clima y cultura organizacional, Reestructuración de Filosofía Organizacional. Consultora clínica privada.

 

Mail: rebehs615@gmail.com

Twitter: @Rb_HSz

 

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